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Adaptarse o morir

Algo que debemos tener muy en cuenta en este cierre de 2020 es que la pandemia del Corona Virus ha provocado que las finanzas débiles de muchas empresas o la decisión de los empresarios de no querer permanecer en zona de riesgo ha generado el cierre de más de un millón de negocios, según los datos que publica El Economista en su edición del día de hoy.

Pero, cuando estemos brindando por un mejor 2021 e iniciemos con los propósitos de año nuevo, consideremos que este año no ha sido tan malo, puesto que ha acortado la diferencia de comunicación entre las generaciones, y hoy tenemos a Baby Boomers y Generación X conviviendo en ambientes virtuales con Milenials.

Es innegable la cifra que presenta hoy El Economista, después del cierre y confinamiento de las personas, pues esto afecto al 86% de los negocios, sufriendo paros técnicos o cierres temporales el 8% de las grandes empresas, 14% de las medianas y pequeñas empresas y 23% de las micro empresas.

Aunque El Economista indica que solo el 7% de las grandes, medianas y pequeñas empresas requirieron apoyos y el 5% de las micro empresas necesitaron esta fuente de financiamiento, la afectación generada por recortes de personal o disminución de salarios y la utilización de prestamos son los complementos del impacto que tiene el Covid19 a las empresas.

Las grandes empresas tuvieron una reducción de sus ingresos del 12%, mientras que las pequeñas y medianas empresas fue del 73% y las microempresas fue del 80%. Por lo que pareciera que el “home office” fue la solución al problema, pero esta medida solo fue adoptada por el 73% de las grandes empresas, 42% de las pequeñas y medianas empresas y el 16% de las micro empresas.

Por lo anterior, se han tenido que realizar adaptaciones a los modelos de negocio, los cuales impactaron al 75% de las grandes empresas, 70% de las pequeñas y medianas empresas y 61% de las micro empresas. Mismo efecto que se vivió en el sector educativo y de la capacitación para el trabajo.

El CONOCER realizó ajustes provisionales a la normatividad y se permite bajo propuesta de las Entidades de Certificación y autorización del CONOCER la evaluación de competencias a distancia, lo cual ha generado buen recibimiento de los compradores.

Por ello, es inminente que Evaluadores, Centros de Evaluación y Entidades de Certificación documentemos las necesidades que tiene la población a fin de que como unidades de negocio generemos estrategias que permitan desarrollar mejores experiencias en la Certificación de personas.

¿Adaptarse o morir? he ahí el dilema. Pero más que ello, me gustaría cerrar esta publicación con la tonada de la canción “yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas” y entre ellas fue la necesidad de acortar la brecha de comunicación generacional y la adaptación de modelos de negocio.

Author

Justo Jacobo

Contador Público, Maestro en Finanzas con amplia trayectoria en el sector educativo. Asesor de proyectos incubados y servicios administrativos y financieros. Egresado de la primera Universidad particular del estado de Guanajuato. Participante en el Maratón de fiscal y asesor en el Maratón de Finanzas y Ética profesional. Colaborador en Revista Pymero y en el portal Soy Barrio

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